Mozart no va a hacer a tu bebé más inteligente


Es increíble cómo ciertos mitos perduran entre los padres. Durante el embarazo, entre tantas otras opiniones no solicitadas, ya escuché aquello de que poner música clásica para que el bebé la oyera desde dentro haría que en un futuro aumentara su inteligencia. Así, tal cual. ¿Quiere decir que si, por ejemplo, le pongo reggaetón me saldrá medio lelo? Conste que no cometería semejante tropelía, pero tampoco me creí nunca lo de que escuchar a Mozart fuera una fórmula mágica para conseguir súper inteligencia.

Pues resulta que hace unos días leía un artículo que cuenta de dónde viene el dichoso mito, bastante más reciente de lo que imaginaba. En 1993 un grupo de estudiantes publicó un estudio (bastante limitado, una muestra de 36 personas no es precisamente representativa) en el que habían comprobado que, a corto plazo, los resultados de un test de inteligencia espacial eran mejores en el caso del grupo de personas que previamente había escuchado la Sonata para Dos Pianos en Re Mayor de Mozart (otro grupo había estado escuchando una grabación de autohipnosis y el otro nada).


A alguien se le ocurrió extrapolar estos resultados a un supuesto incremento de la inteligencia a largo plazo para los bebés. Sumemos esto a los intereses comerciales para vender a los preocupados padres toda una serie de productos asociados a la música clásica y el bulo perfecto está servido.

Lo cierto es que la música es beneficiosa, pero la música clásica no tiene muchos más beneficos que el britpop. Nosotros ponemos música a diario porque nos gusta, puede ser divertida, invitar a bailar, a relajarse, a cantar a grito pelado, acompañarnos mientras cocinamos o cuando estamos de bajón. Pero escucharla con la intención de que nuestros niños sean más listos me parece errar el tiro. De hecho, niego la mayor: no me interesa en absoluto que mi hija sea más inteligente, más guapa o más simpática. La aceptaré tal y como sea, no necesito que tenga el carnet de Mensa para amarla más, e intentaré que también aprenda a quererse a si misma lo suficente como para pasar de test de inteligencia y de juicios ajenos.

4 comentarios:

  1. Muy de acuerdo con lo que dices, vivimos en una sociedad en la que se quiere moldear al niño y si para ello hay que ponerle Mozart, porque nos sale más listo, pues haya que vamos...Para mi la finalidad de la música es disfrutarla, sin mas. Yo también leí ese articulo o uno que hablaba de lo mismo. Feliz VDLN!!

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    1. Eso es, y si estás pensando en los efectos que vaya a tener la música seguro que no lo disfrutas tanto. ¡Feliz VDLN!

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  2. La de mitos absurdos, y no solo relativos a la crianza y los niños, que nos tragamos todos. Hasta llegué a ver a Antonio Orozco cantarle a unos embriones en una clínica de fertilidad. Y los medios dándole bola... Entre risa floja y vergüenza ajena.
    Por cierto, tu enlace estaba mal, ya te lo he arreglado ;)
    Saludos

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    1. Mil gracias! Tengo un despiste tremendo... Y lo del Orozco tuvo que ser de vergüenza ajena total.

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