Y si a alguien le interesa saber por qué justo el 25 de mayo se celebra el Orgullo Friki, y el aún más importante Día de la Toalla, que siga el enlace


Van a hacer dos semanas del lanzamiento del último disco de Radiohead: A Moon Shaped Pool, y con lo ajetreada que he estado y lo poco que he encendido el ordenador, todavía no he tenido ocasión de escucharlo entero. Vi el primer vídeo el día de su estreno y me encantó lo inquietante de estos muñequitos siniestramente infantiles. Hizo que recordara The Wicker Man, una peli de terror muy malrollera, muy británica y muy setentera, con el gran Christopher Lee en el reparto, que siempre da puntos. Tendría que volver a verla para comprobar qué tal aguanta el paso de los años, porque siempre me ha gustado el cine de terror y tengo buenos recuerdos de esa cinta ("cinta" literal, porque la tenía mi padre en vhs).


El segundo videoclip que han sacado no se queda atrás. Ese sonido que va creciendo, que te envuelve como en un sueño del pasado. Las puertas que se van abriendo una tras otra como pasadizos de la memoria. Seguimos con las referencias cinematográficas, porque para mi tiene un punto Eternal Sunshine of the Spotless Mind (me niego a poner el título en español, ¿no se les ocurrió una traducción más ridícula?). Y las últimas palabras desde una caverna que solo deja ver las sombras de la realidad, efil ym fo flah.


Espero tener tiempo el fin de semana para escuchar el resto, porque este adelanto promete.





Tu primer cumpleaños fue especial, pero no sé qué me pasa esta vez que estoy más ñoña que si hubieras nacido ayer mismo. Quizás porque me doy cuenta de que el tiempo pasa inexorablemente y aunque haya días que se me hagan eternos, de repente veo que ha pasado un año más y ya no eres un bebé.
Ayer tarde en el parque te veía trepar sola por las cuerdas más altas, relacionarte con un nuevo amiguito, tan prudente como siempre al principio pero tan entregada al final. Observando con atención cada movimiento de los demás, hablando con esa lengua de trapo que me deja alucinada, riéndote, ayudando, corriendo, rebozándote en la tierra... Tan llena de vida y cada vez menos dependiente de mi. Y aún así a cada rato vienes a buscarme, porque aún soy tu mami, y te gusta llevarme de tu mano "a jubar juntas". Me llenaba de tanta satisfacción verte así de feliz, que me puse a llorar como una magdalena con papi: "creo que lo estamos haciendo bien con esta pequeña".

Hace un par de años, a estas horas, me estaba levantando con unos ligeros dolores de tripa, sin ser consciente todavía de que eras tú, avisando de que llegabas.
Recuerdo que me fascinó tu olor cuando te tuve entre mis brazos. Recuerdo las lágrimas de Papá-Raro al verte por primera vez. Recuerdo cómo dormiste junto a mí desde el primer día (eso de las cunas alejadas que no te dejan olernos nunca ha ido contigo). Recuerdo tus manos diminutas acariciándome y haciéndome sentir la persona más afortunada del universo.
Después de aquel subidón de los primeros días comenzamos a descubrir los momentos complicados, las grietas, las noches sin dormir, el acostumbrarnos a un adorable bichejo demandante que odiaba el carrito, que lloraba constantemente, que si no era en brazos de papá o mamá no se calmaba... Fue duro, no diré lo contrario. Sobre todo darnos de bruces con una realidad de la que nadie nos había hablado. Porque la pa/maternidad no es nada fácil, pero las satisfacciones que da compensan los momentos difíciles. Y es que verte crecer es uno de los mayores regalos que nos ha dado la vida.

Te quiero pequeña, siempre te querré. Aunque a veces pierda los nervios y suba el tono de voz más de lo que me gustaría, espero que me sepas perdonar, yo intento mejorar en eso cada día. Menos mal que tienes un papi estupendo con más paciencia que un santo y más recursos que un mago, que adora pasar todo el tiempo posible contigo.
Solo espero que algún día, cuando crezcas y tus viejos pintemos canas, vuelvas la vista atrás y recuerdes una infancia feliz.

Feliz cumpleaños mi amor. Y como te gusta dar las buenas noches últimamente: "te quero hata luna y vueta".
pichikids

Este año para celebrar San Isidro, aparte de la tradicional verbena en la Pradera de San Isidro, conciertos en la Plaza Mayor y en las Vistillas, y los pasacalles, el Ayuntamiento de Madrid ha preparado una programación infantil muy completa: teatro, música, talleres... Una oferta para todos los públicos y para todos los gustos.

Nosotros probablemente nos apuntaremos el mismo domingo día 15 a Pichikids, la primera edición de un festival concebido para los más pequeños con música en directo, talleres, skate, breakdance... Tendrá lugar en Madrid Río, en la zona entre el Matadero y Santa María de la Cabeza y habrá actividades durante todo el día (desde las 11 hasta eso de las 8). Lo que nos llama a nosostros (y cuadra con los 2 añitos que ese mismo día cumplirá Niña-Rara) son los conciertos, así que os dejo por aquí la programación por si alguien se anima. El escenario estará justo detrás de la Compañía Nacional de Danza, si conocéis la zona, es la explanada que suele llenarse de patinadores.

El primero en salir al escenario, a las 12.00 de la mañana, será Luigi Puck, cantautor infantil de los de guitarra en mano y payasadas varias durante el espectáculo, que anima a que niños y mayores canten, bailen y participen. Por lo que hemos visto en youtube, es el más orientado a los más peques de la casa, tiene temas realmente graciosos.


Poco después, a las 13:30 del mediodía, les llega el turno a Track Dogs, un grupo de un par de irlandeses, un inglés y un estadounidense afincados en Madrid que hacen una mezcla de pop, rock, folk, y algo más, porque se atreven hasta con el cajón flamenco, pero en todo caso con un buen rollo impresionante .La programación de un grupo así (no específicamente dirigido al público infantil) me alegra especialmente porque en casa opinamos que los niños pueden (y deben) escuchar la misma música que los adultos.


Ya por la tarde, a las 16:00, saldrán al escenario Music in Action, estos sí dirigidos al público infantil y además con un claro enfoque didáctico: para que los niños aprendan inglés cantando y jugando. Por eso sus temas son de actividades cotidianas, animales, transportes, comidas... El típico vocabulario básico con el que empieza a desenvolverse cualquiera que está comenzando con el inglés.


Cerrarán el festival a las 18:00 los Pantones, que se definen como un grupo de punk-pop. Del rollo fresones rebeldes y bajo el ala de Subterfuge, no son precisamente de mi estilo, pero habrá que darles una oportunidad porque han prometido marcarse un punkchotis y eso es digno de verse...


No será por opciones para pasarlo bien el día de San Isidro. Y si nada de esto os convence, podéis pasaros al caer la noche por la Plaza Mayor a ver a Nacho Vegas y darme mucha envidia porque no creo que aguantemos tanto tute ese día.








El miércoles volví a asistir a un concierto. Hacía más de dos años que no escuchaba música en directo y la vuelta a las buenas costumbres no pudo ser mejor. Silvio Rodríguez está de gira por España y había decidido dar un concierto gratuito en un barrio humilde de Madrid, al estilo de los que ofrece en las zonas más desfavorecidas de la Habana para llegar a aquellos que no pueden costearse una entrada. Música en la calle, cultura para el pueblo. Que alguien con el caché de Silvio plantee un espectáculo así asumiendo los costes del mismo me parece sencillamente revolucionario. Ismael Serrano fue el cómplice necesario para organizar esta aventura. Aute y Luis Pastor los compinches de lujo en una noche de Cantautores con mayúsculas.



Por desgracia me perdí las primeras horas porque precisamente ese día tenía que salir más tarde del trabajo. Pero según me acercaba al auditorio de Villa de Vallecas, me sorprendió gratamente comprobar que había tanta gente arremolinada alrededor de un escenario al aire libre que quizás nunca haya visto un público tan entregado. En la zona más despejada me esperaba Papá-Raro con Niña-Rara en hombros, aplaudiendo y entusiasmada con el ambiente. "Mami, mucha gente, musiquita" fue lo primero que me dijo con cara de asombro al verme llegar. Para el papá este concierto era una ocasión muy especial, ya que la última vez que escuchó a Silvio en directo fue hace ya más de 20 años y todavía al otro lado del charco. Creció escuchando su música, la de Violeta Parra, Víctor Jara, Mercedes Sosa... De la mano de un padre muy comprometido políticamente, y que espero algún día pueda ejercer más de cerca esa buena influencia guerrillera sobre su nieta.



Durante las más de cuatro horas de recital ondearon banderas cubanas, se sucedieron los gritos de "Alfon libertad", "España mañana será republicana", "sí se puede" y cuando salió Silvio incluso "no se ve" (estaba sentado muy atrás) a lo que el cubano respondió con más razón que un santo que allí se iba a escuchar, no a ver. La intervención de Luis Pascual fue la más combativa: elogió Vallecas como barrio obrero y reivindicativo, mencionó que hace un año el Ayuntamiento no habría permitido algo así, habló de la dictadura, de mujeres luchadoras, del arranque de campaña y de tiempos de cambio, de ilusión que inundaba en ese momento la noche y parecía tener el poder de amplificarse a los cuatro vientos.



Luego Silvio fue desgranando un tema tras otro, que la multitud coreaba emocionada. Con Ojalá nos marchamos, porque la pequeña festivalera ya comenzaba a decir "Mami, a casita, a cama, ahora mismo". Y dormimos con una gran sonrisa en los labios, felices por haber vivido unos momentos mágicos, orgullosos de un barrio que cada vez sentimos más nuestro y orgullosos de poder contarle algún día a nuestra pequeña que este fue su primer gran concierto.