Gracias a Madresfera, hemos tenido la oportunidad de probar la nueva gama de ¿yogures? de Nestlé Iogolino. Y lo pongo entre interrogaciones porque ellos no los llaman yogures en ningún momento, así que no sé si valorarlos como tales o como postres o productos lácteos indefinidos. Ya aviso que mi análisis no va a ser nada complaciente, pero es que hay cosas que no me entran en la cabeza...

Para empezar, creo que no digo nada nuevo cuando recuerdo la recomendación de posponer la introducción de la leche de vaca hasta los 12 meses (que no lo digo yo, lo dice la AEPED). Y aunque los yogures se introduzcan a menudo más temprano (porque la leche al estar fermentada se supone que se digiere mejor) yo personalmente a mi hija no le di un yogur hasta que cumplió el año y me choca terriblemente cuando recomiendan productos lácteos a partir de 8  o incluso de 6 meses.

Segundo: me llamaréis la loca del azúcar, pero estoy más que harta de encontrar azúcares añadidos en todos los productos para bebés. Así luego pasa que te encuentras con niños a los que no les gusta la fruta fresca o un simple vaso de leche o yogur sin azucarar. Si desde que son pequeños les acostumbramos a ese nivel de dulzor en la comida, normal que luego rechacen el verdadero sabor de los alimentos. Nosotros desde que nació Niña-Rara estamos muy concienciados con el tema y hemos ido reduciendo el consumo de azúcar de nustra dieta. Al final es un tema de acostumbrar el paladar, sobre todo evitando los alimentos procesados, que esconden azúcar por todas partes.

Pequé de ingenua al esperar algo diferente en este caso: pensé que en productos recomendados para bebés tan pequeños, al menos el natural sería sin azúcar y para mi sorpresa lleva un 8,5%. En el caso de los de sabores el porcentaje de azúcar es mayor, TODOS llevan más azúcar que puré de fruta y a todos les añaden "aroma" de la fruta en cuestión.

Por todo ello, jamás recomendaría iogolino para niños y menos aún con solo seis meses. De hecho los he probado yo y los hemos guardado para mi suegro, que es muy goloso. Dicho esto, paso a valorar las características:
  • Variedad de sabores: 4. Es la típica variedad de yogures de sabores (fresa, frambuesa, plátano, melocotón y pera). Ya si pusieran más puré de fruta de verdad y menos "aromas" lo habrían bordado:
  • Textura: 2. La textura no me gustó nada. Al principio parece cremoso pero es demasiado arenosa, no parece un yogur sino algo sintético.
  • Sabor: 1. Depende de la variedad, pero aparte de resultar demasiado dulces, el sabor no es nada natural en el caso de los de frutas. Y el natural sabe a cualquier cosa menos a un yogur natural. Insisto: ¡señores de Nestlé, la próxima vez pongan más fruta de verdad y menos azúcar y nos tendrán ganados!
  • Facilidad de transportar: 5. Ahí si la han clavado: lo de no necesitar frigorífico los hace comodísimos para llevar fuera de casa sin preocuparse porque se hayan quedado olvidados en la mochila y se estropeen.

Con estas cosas puede que me gane la enemistad de la marcas, pero no he podido evitar dar mi opinión con toda sinceridad. Y vosotros, ¿los habéis probado? ¿Se los ofreceríais a un bebé de seis meses en adelante?
Esta pequeña cada día me sorprende un poco más. Ya tiene una habilidad espectacular para colocar los CDs ella solita en el reproductor y saltar de canción cuando algo no le gusta. Ahora le ha dado por poner un disco de estos que te regalaban con la Cinemanía, de Rock y Soul. Le encanta bailar como loca por todo el salón mientras se contempla en el espejo. Pues cada vez que suena lo siguiente, ella dice "mamá, esta es mi cansión":


No seré yo quien la lleve la contraria. Le reconozco el buen gusto. A mi también me encanta la voz poderosa de Aretha Franklin. Cuando pienso en ella siempre me acuerdo de la escena de los Blues Brothers, peliculón que es una sucesión de temazos musicales con apariciones estelares de grandes figuras del soul y el rythm and blues.


Empezamos el fin de semana con marcha. ¡Feliz VDLN!


Vuelvo a la actividaden el blog con esta canción rondándome. Llevamos unos días hechos polvo, con virus y gastroenteritis varias en casa, así que tengo una flojera tremenda. Tanto que ni siquiera herespondido a algún comentario no solicitado de mi entorno más cercano sobre cómo criamos a nuestra hija. Pero por mucho que me pillen con la guardia baja y no aciertea responder, están mal de la cabeza si piensan que voy a comportarme como ellos quieren. Seré yo quien escriba mi propia historia.




Cuando alternas pañales desechables y de tela y la peque ayuda en las tareas de la casa, a veces pasa que te cuela un desechable en la lavadora... 😅